
Como todos vosotros sabéis, el circuito alemán de Hockenheim atraviesa por una crisis financiera más que importante. No vamos ahondar demasiado porque se ha llegado a este extremo, solamente diremos que la gestión ha sido asquerosa y con eso basta.
Ahora se busca la solución más adecuada y los principales sponsors de automóviles germanos le han dado la espalda a Dieter Gummer, el alcalde de Hockenheim. Pues ¿Quién sería la solución?, el tío Bernie Ecclestone aparecería como posible comprador del trazado germano.
Hasta aquí todo perfecto. Pero, sinceramente no creo que Bernie Ecclestone venga a hacer en Hockenheim un acto de caridad.
Seamos sinceros, si Bernnie se mete con este problema, es porque ya le ha visto el lado redituable, no sacará dinero de su bolsillo para perder.
Es cierto que salvar un mítico circuito como Hockenheim es una buena idea, pero la mala idea, es que Ecclestone comience a apoderarse de forma muy lenta, de una gama de trazados más que importantes.


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