
Resulta muy difícil la convivencia con Lewis Hamilton dentro de una pista. Fueron varios los pilotos que se quejaron en este GP de Italia sobre algunas maniobras del piloto de McLaren.
En su afán por escalar posiciones Hamilton estaba desesperado y entre la lluvia y la desesperación por no perder la punta en el campeonato emprendió una lucha salvaje y hasta irracional que se le notó en muchos movimientos. El mismo Fernando Alonso aseguró que le vio hacer algunos movimientos peligrosos e innecesarios.
Timo Glock no se guardó las palabras y aseguró que Lewis no le dejaba espacio y casi conducía como si no estuviera nadie. El alemán prometió comportarse de la misma manera que Hamilton tuvo con él de ahora en más. También hubo un toque con Mark Webber en la primera chicane y el piloto de Red Bull aseguró que no comprendió su comportamiento.
Parece que el británico se enloquece cuando las cosas no salen como espera. Es cierto que es uno de los pocos pilotos que le pone emoción a las carreras -ya sea con sus imprudentes palabras o con su estilo de pilotaje- pero parece que el inglés no valora correctamente algunas situaciones y se olvida tanto de su seguridad como de la de los demás.


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