
Palabras de Robert Kubica quien no deja de mostrar su enfado con BMW y con su jefe de equipo Mario Thiessen. El polaco terminó cuarto en una temporada que pensaba que sería la suya.
Robert Kubica ganaba el GP de Canadá y se convertía en el líder del campeonato. Luego, siguió demostrando condiciones muy buenas pero las cosas comenzaron a ir al en la segunda mitad de la temporada. Malas calificaciones y carreras intrascendentes fueron el producto de un equipo que, segú Kubica, estaba más centrado en ayudar a que resurgiera Heidfeld que en ayudarlo a ganar el título.
Todo fue mal para el polaco quien es un gran piloto y a quien muchos deben querer tener en sus filas. Kubica declaró que en los últimos meses se dio cuenta de que su objetivo era muy diferente al de BMW. Palabras que tornan muy áspera a la relación del piloto con los directivos de su equipo. Tal vez sea 2009 el último año de Kubica en la escudería alemana.
Vía: TheF1


Añadir un comentario
