
Menuda revuelta aparece con este caso. CVC, los administradores de la Fórmula 1 tienen cinco billones de dólares en deudas y eso ha creado un enfrentamiento entre dirigentes y los equipos que conforman la FOTA.
Este tema ha puesto los pelos de punta a muchos equipos quienes deben reducir sus costes a pedido de la FIA. Además, argumentan que las ganacias han sido cuantiosas en los últimos años debido a la inversión de diversos patrocinadores. Los equipos exigen ver la parte que les toca.
Además, argumentan que los costes han aumentado debido a que ahora la mayoría de las carreras son en Asia y no en Europa como antes. Una gran deuda, ingresos muy grandes y una mayor inversión de los equipos no van de la mano con la nueva política reductiva.
Cuando se toca el dinero se toca un hierro candente.
Vía: TheF1


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