
Todos recordarán este día como uno de los más emocionantes en la historia de la F1. Lewis Hamilton se ha proclamado campeón del mundo en el el GP de Brasil.
Un final de película de terror. Felipe Massa fue el gran ganador de la carrera seguido por Fernando Alonso y Kimi Raikkonen. Felipe hizo todo lo que debía hacer, ser primero y dejar que McLaren, Hamilton y el destino decidieran. El británico era sexto en los últimos metros de competencia y se quedaba sin el título. Sin embargo, superaría a un Timo Glock sorpresivamente lento y llegaría en la quinta plaza para ser el nuevo campeón, el más joven de la historia de la F1.
La carrera comenzaría con lluvia y terminaría con ella. En el comienzo, el líquido elemento comenzaba a caer con fuerza y todos deberían cambiar antes de salir a neumáticos de lluvia. Ningún incidente en las primeras filas en la salida. Massa, Raikkonen, Trulli y Hamilton no se verían perjudicados. Un pena fue ver cómo David Coulthard terminaba en los primeros metros su última carrera en la categoría luego de un toque.
Fernando Alonso le ganaba la pulseada de manera magistral a Heikki Kovalainen para acomodarse por detrás de Hamilton y Vettel. Luego, todos deberían entrar a cambiar neumáticos para seco a raíz de una pista bien drenada y seca.
Sebastian Vettel nos regaló su mejor muñeca al demostrarle a Lewis Hamilton en todo momento que era su rival a temer. El alemán fue quien superó en el final al británico y lo dejó por segundos sin el título.
Ferrari hizo todo bien en Interlagos. McLaren jugó al límite y casi le cuesta el título nuevamente. Sebastian Vettel adelantaba a Hamilton en las últimas vueltas y lo dejaba en sexto lugar y sin el campeonato. Hamilton tenía a Timo Glock por delante en los últimos metros antes de la meta. Massa ya había llegado primero y quedaban segundos de infarto. Glock debía bloquear el paso de Hamilton en la subida del final e increíblemente no pudo y casi dejándolo pasar le cedio el lugar al británico. Jugada sospechosa que luego analizaremos.
Lo cierto es que en el box de Ferrari festejaban el campeonato de Massa y el balde de agua helada estaría lanzado por Glock y por un Lewis Hamilton que jamás desesperó y aprovechó el regalo.
Lágrimas para Felipinho quien nada puede reprocharse. Festeja McLaren junto al elegido de su equipo. Massa queda segundo por la mínima diferencia y Ferrari se hace gracias a los puntos del brasileño y de Raikkonen con el Campeonato de Constructores. Uno de los sabores más amargos que ha degustado Ferrari en los últimos tiempos.

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