
Os contábamos algunas cosas del circuito de Interlagos, escenario que acogerá al GP de Brasil y al nuevo campeón del mundo.
Interlagos es un trazado en el que se gira en el sentido contrario a las agujas del reloj, por lo que el trabajo de los músculos del cuello es mayor en los pilotos.
Está compuesto por curvas lentas y rápidas y rectas largas, un desgaste medio de los neumáticos pero mucha presión en los neumáticos. Media carga aerodinámica y una downforce media también. Bridgestone llevará los neumáticos Bridgestone Potenza en sus compuestos medio y blando. La velocidad máxima lograda en Interlagos es de 325 KM/H.
El trazado presenta diferentes alturas en diferentes sectores, mucha humedad y una temperatura que alcanza los 30 °C son variables que pueden provocar una tormenta en cuestión de minutos. Mucha inestabilidad entonces en la parte climática del circuito brasileño. Las temperaturas ascienden notablemente en pista y en el habitáculo de los monoplazas.
Un circuito que necesita paciencia y que no acepta ansiedad ya esa emoción puede provocar un error clave en este tipo de trazados. Algo que no necesita Lewis Hamilton en esta cita y que el año pasado le traicionó al punto de perder el campeonato con Kimi Raikkonen.


Añadir un comentario
