
Más de 10.000 personas quedaron sin aire al escuchar gritar los motores de los monoplazas de David Coulthard y de Sebastien Bourdais en el encierro de toros de Pamplona. La capital Navarra disfrutó de un espectáculo inolvidable en la plaza de toros con la presencia de Red Bull y Toro Rosso.
David Coulthard llegó a asustar a muchos fans al arrimar sus alerones a los corredores, pero fue sin duda la mayor atracción de la jornada. Sebastien Bourdais, un poco más rezagado, tomó velocidad en el último tramo del trazado y junto a Coulthard entraron en la plaza de toros para realizar algunos trompos ante la mirada pasmada de miles de personas.
Todo resultó de maravilla. Ningún herido y un espectáculo sano y de gran éxito. “Me siento muy orgulloso de haber participado en este encierro tan especial. Lo conocía por la tele, pero de verdad tiene que ser muy emocionante de ver en vivo”, expresaba David Coulthard.
Vía: TheF1

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