
Ni quiero pensar en la cola que traerá este deseo de Max Mosley, presidente de la FIA. El jefe de la Federación Internacional del Automovilismo quiere que todas las escuderías de la F1 tengan un motor común, medida que tiene como objetivo la reducción de costos.
Mosley argumenta que todo querrán que el motor elegido sea el propio y que el debate será casi irracional. El jefe de la FIA asegura que si Volkswagen puede obtener de Peugeot lo motores más baratos, las esciderías no dudarán en hacerlo. Esta sería la última medida para congelar los motores al punto máximo.
Además, Mosley aseguró que el sistema de recuperación de energía KERS no será igual en todas las escuderías, ya que se necesita de la competencia para que este de desarrolle, se optimice y se vuelva fiable y seguro. Se viene un 2009 muy duro. En los últimos meses de este año sobrarán motivos para sacarse los ojos entre los equipos y la FIA.
Vía: Marca


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