Todo parecía indicar que por primera vez un piloto de Rusia, llegaría a la Fórmula Uno para subirse a un monoplaza de Renault. Luego de la contundente suma de dinero ofrecida para ocupar una butaca, 15 millones de euros, la fábrica francesa no pudo negarse.
El dinero que ofrecía Petrov en estos tiempos en la F1 ya no se ve. Pero las ilusiones parecen derrumbarse muy rápidamente, ya que el padre del piloto no tiene el respaldo que vaticinó de las empresas y debió recurrir a un préstamo bancario para cumplir con el sueño de Vitaly Petrov.
Ahora, Petrov tiene los días contados si pretende aspirar a participar del Campeonato Mundial en 2010, pues antes de marzo debe abonar la mitad de lo solicitado al banco y su padre aún no reunión el dinero esperado a través de las empresas que podían hacerlo.
Por lo que el padre del piloto le sugirió que desestime sus chances de competir en la F1, y el joven rompió en llantos a más no poder ante la cruel realidad en la que se encuentra.
Sería una lástima que las ilusiones de Vitaly queden truncas, pues es un joven con talento en desarrollo y vino haciendo meritos suficientes en lo deportivo para aspirar a una butaca de la máxima.



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