
Como comentábamos hoy, el GP de Brasil es muy posible que se corra bajo la lluvia. Es por esto que los organizadores han decidido realizar algunos retoque en la pista para paliar los problemas que traiga el líquido elemento.
Las medidas que se han tomado en el Autodromo Jose Carlos Pace son trabajos sobre el drenaje de la pista. Se han construído surcos en tres secciones del circuito para que, en caso de una lluvia muy violenta y de muchos milímetros por segundo, el drenaje sea mucho mejor.
Esto deja suponer de que esperan mucha agua en Interlagos. Todo puede suceder en Brasil durante este fin de semana. Tal vez la lluvia defina una carrera como ya lo ha hecho en Monza. Esta vez podría definir un campeonato.
Vía: TheF1
