
Luego de la sexta posición lograda en el Gran Premio de Europa en donde seguramente a Fernando Alonso le hubiese gustado un mejor resultado, no hay tiempo para lamentos. Pues, a la vuelta de la esquina lo espera Spa-Francorchamps.
Lejos quedó la malograda prueba del español en Valencia, hoy los cañones de Renault y del propio Alonso apuntan al tradicional Premio de Bélgica. Pese a que el coche del asturiano tuvo problemas en las pruebas de clasificación, durante la carrera se comportó de buena manera lo que genera confianza en la escudería de cara a lo que será la próxima competencia.
El circuito belga es especial y uno de los favoritos para la mayoría de los pilotos por su gran tradición e historia. Sin embargo, para ganarlo hay que tener un auto completo, pues, Spa presenta todo tipo de variantes que realmente ponen a prueba al monoplaza.
Curvas rápidas, curvas lentas, rectas largas que requieren gran velocidad revisten a este circuito, uno de los más largos que presenta el calendario anual de la Formula 1. Alonso admitió que esta competencia es un gran reto para él, pues no cualquiera triunfa en Spa-Francorchamps.
Las variaciones no sólo demandan un gran coche sino también un enorme esfuerzo y concentración por parte de los piloto, lo que constituye una verdadera prueba de conducción.


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