
No es novedad que Mario Thiessen, jefe de BMW, y Robert Kubica no tiene la mejor relación. Hace unos meses el polaco se quejaba de que Thiessen le dio prioridad a la recuperación de la mala imagen estaba dejando Nick Heidfeld y estaba dejando de lado las posibilidades de Robert de ganar el título.
Thiessen siempre mantuvo el silencio y se centró en Heidfeld de una manera un tanto incomprensible. BMW fue superado por Renault y Kubica comenzó a andar mal en las carreras, mientras Heidfeld fue mejorando lentamente. Un movimiento que nadie comprendió desde fuera.
Mario Thiessen declaró recientemente, según informació de f1-live.com que “Robert ha estado en una gran forma y si el coche no ha sido lo suficientemente rápido en algún momento, él se lo ha tomado como una afrenta personal“.
Además, insinuó que el polaco le faltó al respeto ya que expresó: “La relación de trabajo no siempre ha sido fácil, pero su enorme determinación por alcanzar el éxito me merece todo el respeto”.
Quien sabe lo que pasará en BMW. Los alemanes afrontarán la temporada siguiente con los mismos pilotos y tal vez con los mismos problemas.
Vía: Marca


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