
A pesar de las modificaciones de NASCAR en el reglamento, el piloto de Toyota Kyle Busch ha demostrado ayer que la reducción de potencia ordenada por NASCAR no ha influido demasiado ni en el equipo ni en su muñeca. El dueño del coche N° 18 logró una aplastante victoria en la Kroger 200 de la Nationwide.
Colin Braun de Ford y Mike Bliss con su Chevrolet completaron el podio. Toyota sufrió una reducción en sus motores derivada de la orden impusta por NASCAR en esta serie. Busch busca una especie de “revancha” para Toyota. El norteamaricano demostró anoche que los caballos de fuerza de su coche no tienen tanto que ver con su afinada muñeca.
Sin embargo, Busch aseguró que en pistas cortas como esta tal vez la reducción jugómenos en contra que lo que en realidad pueda influir en otras como es el ejemplo de Montreal. El norteamericano no estuvo conforme con esta reducción infundada ya que los motores de Toyota no quebrantan el reglamento en ningún sentido y piensa que tal vez la semana que viene los resultados sean diferentes en contra de ellos.
Vía: Nascar


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