La ratificación estará en la reunión que tendrá el Consejo Mundial de Motor en Bahréin en marzo, allí se determinara si los coches de WRC utilizarán impulsores de 1.6 turbo. Mientras, tanto, los principales equipos esperan la noticia para continuar con el desarrollo de sus coches.
Las principales fábricas que son protagonistas del Mundial de Rallyes, Citroën y Ford, se mostraron optimistas ante la posibilidad de ejecutar estos impulsores con turbocompresor, aunque Ford está haciendo unas series de pruebas con motores 2.0 en el IRC.
Ambos Directores de equipo, Quesnel y Wilson esperan la confirmación por parte del Consejo para darle continuidad al desarrollo de los motores de 1.6 litros. Así mismo, se espera que recién en septiembre puedan concluir con los trabajos y poner en pista.
Además, con este cambio la FIA busca reflotar una categoría que se ha vuelto muy costosa en los últimos tiempos y una manera acertada de reducir costes es con la implementación de estos motores y así poder ver más marcas oficiales en el WRC.



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