
Parece que la trampa realizada por el equipo de Joe Gibbs Racing, tras la revisación de sus coches en la carrera disputada en Michigan la el fin de semana, salió muy cara. NASCAR suspendió a los jefes del equipo y despojó a los pilotos Tony Stewart y Joey Logano 150 puntos a cada uno.
Cuando las autoridades deportivas procedieron a la revisación de los autos de Stewart, tercero en la carrera y de Logano, séptimo, se encontraron con imanes debajo del acelerador. Según el anuncio del vicepresidente de NASCAR, Robin Pemberton, dijo que los equipos trataban de encubrir el auténtico caballaje de las unidades.


leer más
